PANTALLA SÓNICA #14 | Rosana Antolí

 

 
Rosana Antolí es una de esas artistas que van mucho más allá de las etiquetas que tanto gustan a los medios; “multidisciplinar” “cosmopolita”, “emergente”… Su trayectoria resulta brutal desde que empezó a despuntar a mediados de los dosmiles.

Empecé a seguirla con sus exposiciones en el CA2M junto a mi admirado Martí Manen, en el DA2 y la Galería Arana Poveda. Pintura en movimiento, pulsaciones “animales” y proyectos escénicos donde interactúa con los asistentes. Ahora además ha dirigido una película rodada en Argentina que veremos el año próximo.

Una de las cosas más bonitas que me trajo el pasado verano fue conocerla en persona bajo el sol de agosto de una terraza en el barri de Sant Antoni de Barcelona. El día antes había ido a visitar su expo en la Fundación Joan Miró. De esta exposición y de un millón más de proyectos en curso hablamos durante la entrevista.
Hola Rosana, un placer tenerte este mes en Inquire Project.

Aunque nos seguíamos desde hace tiempo, fue este verano que pudimos conocernos in person en Barcelona. Entonces tenías una exposición individual en la Joan Miró comisariada por Martí Manen dentro del ciclo Cuando las líneas son tiempo, te pillo ahora en mitad de un taller-encuentro en Getxo Arte, acabas de volver de Londres donde has estado en residencia y ya me comentabas en Barna sobre la película Piri Reis que has rodado en Argentina. ¡Un no parar de cosas diferentes! ¿Cómo llevas o cómo has finalizado todos estos proyectos a día de hoy?

Hola Natalia, encantada. Vamos a ello: la exposición en la Fundació Joan Miró fue una gran experiencia y un gran reto para mi práctica artística. Ha sido la primera vez que he trabajado individualmente con un museo, y cada fase de la construcción de la misma ha sido muy enriquecedora. La exposición acabó este septiembre y ahora estamos haciendo la publicación del ciclo que comisarió Martí allí, y otra publicación que estoy gestionando yo sobre las respuestas performativas que se dieron lugar durante mi exposición.
Cuando terminé en Barcelona me fuí de residencia con la galería arebyte para preparar mi primer solo show con ellos en Londres. Y ahora estoy de vuelta unos meses en mi estudio de Alcoi para preparar las siguientes exposiciones, y aprovechar para recluirme y tener una mejor producción.
En este tiempo que viene se incluyen como dices el taller – encuentro en Getxo Arte, y los próximos proyectos como la individual en Espai Tactel, Grey Flag en el museo Artium, la entrega del video Piri Reis como conclusión a las Ayudas al VideoArte que me dieron de BBVA, el premio Generaciones o Arco.
Es un periodo de mucho trabajo, la verdad, pero también intento siempre llevarlo de una forma que pueda disfrutar del proceso, entendiendo ese disfrutar como el tener tiempo para estar presente en cada una de las etapas que cada proyecto necesita.

Pues vamos desgranando poc a poc. En el año 2015 recibes la beca de videoarte de la Fundación BBVA y te lanzas al largo con la película Piri Reis, háblanos más de ella, ¿por qué surge ese tema?, cuéntanos sobre el proceso de documentación que llevaste a cabo, el rodaje con el pueblo mapuche, etc. Supongo que no es nada fácil plantarse con una cámara al otro lado del atlántico para contar una historia sobre colonialismo siendo española.

Piri Reis es un proyecto que es ambicioso y no estuvo exento de obstáculos. La idea inicial de la propuesta se tuvo que cambiar al llegar a Argentina y conocer a los primeros mapuches, ya que la situación actual era bastante tensa y exigía de nosotros una gran responsabilidad si queríamos trabajar con ella. Obviamente hablar de colonialismo siendo española en Argentina o Chile no facilita las cosas, pero yo creo que también esa mirada más externa que solo el tiempo y la distancia puede dar, ayudó a trabajarlo. Es un proyecto que para realizarlo tuvimos que atravesar desde Buenos Aires hasta el sur de Argentina, cruzando el desierto de la Patagonia, pasar al sur de Chile y volver a Argentina hasta acabar en Buenos Aires otra vez. Fueron 5.500 km en coche. Cuando digo tuvimos, es porque para realizar este trabajo conté en el equipo con Paula Loren, que es comisaria independiente especializada en videoarte y con la que llevo trabajando unos años, y Fede Alloco que era el único argentino, cámara y tercera pata del grupo. Hicimos la verdad una gran manada y estuvimos durante 2 meses, 24h al día juntos, bastante intenso. El proceso forma parte del video, ya que la idea era recorrer nosotros físicamente el desplazamiento que el pueblo Mapuche ha ido teniendo durante todos estos años, y hacer la máxima inmersión posible.

Los mapuches han sido el poblado originario que más ha resistido, y elegimos trabajar con ellos por ser ese movimiento de resistencia todavía vigente.
Mucha gente allí al ser hoy un tema tan polémico prefieren o no indagar o si eligen luchar se convierten para el estado casi en terroristas, no hay termino medio. Así que en el momento vivimos con ellos y conocieron la intención del proyecto, nos ayudaron a poder narrar, y dar voz y movimiento a lo que siempre se ha querido silenciar.

¡Menuda aventura! Ganazas de verla terminada^^

Sobre tus dos últimas exposiciones, en Barcelona y Londres, veo que tienen como hilo conductor, el cuerpo en movimiento, la coreografía y el baile como medio de expresión. Cuando conocí tu trabajo hace muchos años, recuerdo sobretodo la parte plástica, utilizando principalmente dibujo como soporte. ¿Cuando derivas hacia la danza y a una presencia más directa, más performativa en tu obra?

La búsqueda del movimiento en mi trabajo ha estado siempre presente, desde que estudiaba en la universidad. Allí empecé a cursar pintura y animación. La pintura sobre el lienzo, estática, me limitaba a veces a la hora de contar, y mi investigación artística ya contemplaba el tiempo como uno de los factores relevantes. Hice mis primeros videos como Els Amants, que era pura animación tradicional fotograma a fotograma, deconstrucción y construcción, o por ejemplo la pieza The First Dinner, que expuse en el CA2M comisariado por Martí Manen, en la que el dibujo tenía una parte proyectada animada creando así un sentimiento inquietante con el que yo ya estaba más conforme.

De ahí empecé a trabajar con el baile y los performers, aunque siempre dejando un rastro pictórico, como en el video My Animal Dance. Y no fue hasta que me mudé a Londres, que pude romper más conmigo misma y profundizar en lo que mi práctica me estaba llevando a investigar. Mi tesis en el master se llamó: Social Choreography, y en esta acababa con la conclusión de que el artista hoy en día tiene que ser un coreógrafo social. Cuando trabajo en mis performances los veo como pinturas en movimiento, cuando planteo pinturas o dibujos sigo trabajando desde una estructura global de movimiento, cuando concibo una propuesta expositiva como la de la Joan Miró, lo veo todo como un conjunto donde incluyo hasta a los visitantes en esa órbita de acción. Y la verdad es que aunque el formato varie, yo sigo pensando cada acción o cada exposición como una pintura en movimiento.
 

 
Mencionabas ahora a Martí Manen, con el que has trabajado ya varías veces. En su caso podríamos hablar de “cuando el comisario es la estrella…” en el sentido de que Martí es sin duda el comisario de arte independiente más relevante que tenemos en la actualidad. A mí me fascina su trayectoria. ¿Cómo han sido las colaboraciones con él?, y en tú caso particular, ¿cómo vives y qué le pides a un “curator” a la hora de emprender un proyecto?

Personalmente tengo una relación bastante especial con Martí porque es un comisario que apostó por mí cuando mi trabajo todavía no era conocido, y que hoy en día sigue planteandome unos retos que son un chute siempre brutal. Ese apoyo y confianza en tu trabajo hace que sientas que le tienes que responder al mismo nivel y más.
Las dos piezas que hice con él, tanto First Dinner en CA2M como la exposición en Espai13 en la Joan Miró son puntos de inflexión en mi carrera, tanto por lo que surgió formalmente y conceptualmente, como por la oportunidad expositiva. Manen tiene la facilidad de ser catalizador mío, y no es algo que el posiblemente haga intencionalmente, es casi instintivo, y muy situacionista conmigo, aparece y se da. A la hora de entender una exposición o posicionarse, compartimos ambos esa actitud, así que quiero seguir creciendo con él y ver que pasos continuaremos dando juntos.

A un comisario le pido lo mismo que me pido a mí, espacio, tiempo y ambición…si se quiere trabajar conjuntamente y disfrutar del proceso, tenemos que motivarnos, tenemos que tener una intención clara y tenemos que ir a por un objetivo común. Generalmente con los comisarios que mejor trabajo son con los que me dan libertad de acción, porque esa distancia hacia los límites permite que mi proyecto crezca exponencialmente.

Actualmente tienes tu base en Londres. ¿Por qué elegiste esa ciudad y cómo se desarrolla tú vida allí?
A lo largo de muchas entrevistas he comprobado el “exilio del artista español” estáis en Londres, Berlín, Bruselas, Los Ángeles… ¿resultaría inviable la vida/trabajo aquí? ¿con tan pocas posibilidades contamos?

Bueno actualmente no tengo base. Elegí Londres hace ya 4 años porqué quería mudar el estudio a un entorno más competitivo conmigo misma. Al año de estar allí salió el primer Master en Performance del Royal College of Art y me seleccionaron. Allí cambió y aceleró mi entendimiento artístico y también me sirvió como aval en Londres. Ahora en los últimos años me salieron muchos proyectos fuera, como la International Fellowship de Gasworks en Colombia, exposiciones en Argentina, Chile, Suiza, Barcelona, Cuba… hasta estos últimos meses que estuve en Londres presentando mi primera individual en la ciudad. Ahora mismo te escribo desde Alcoi que es donde tengo mi estudio y estoy preparando mis próximas expos. Me voy moviendo dependiendo del proyecto.

No hay que ser tan pesimistas, pero obviamente la situación artística es diferente en un lugar que en otro, y depende de cada uno el buscar el contexto que más se adecue a sus necesidades. Para mi trabajo, es vital tener siempre un pie en Londres y el otro que vaya moviéndose.

Ya… no seamos pesimistas pero es una realidad el hecho de la precarización del artista en el país y de la cultura y el arte en general. Creo que sois muy valientes y consecuentes también al saber moveros tanto y tan bien.

Muchas gracias por esas palabras Natalia. Ojalá hubiera un lugar donde los artistas y el arte estén bien apoyados, pero lamentablemente no se limita esta situación solo a España. No se invierte en investigaciones artísticas, se recorta en cultura, el IVA cultural es muy elevado y legalmente los artistas estamos parcialmente en terreno de nadie… Todavía hay muchos puntos que tienen que resolverse.
A nivel personal, una vez haces este compromiso contigo misma, tienes que moverte y buscar, no puedes quedarte quieta, porque esta elección es para toda la vida y difícilmente las cosas llaman a tu puerta. Así que por la cuenta que me trae tengo que ser coherente conmigo, y caminar.

Me comentas que ahora justo estás en Alcoi, tú pueblo ;) Vamos a hacer un poco de flashback a tus años de formación académica, antes de Londres. Estudiaste en la Universidad Politécnica de Valencia, ¿qué destacarías de aquella época? bueno y malo.

El meu poble Alcoi, como cantaba Ovidi Montllor ;) . Si, estudié en la facultad de San Carlos en Valencia, especializándome en pintura. De lo malo creo que diría que no tenía mucha relación con lo que estaba pasando fuera del estudio en ese momento, y eché mucho de menos un saber de arte contemporáneo más conceptual, que es algo que tuve que aprender por mi cuenta después. Lo bueno fue la técnica que aprendí y el grupo de gente que hice. Unos cuantos estábamos obsesionados con la pintura y teníamos un estudio al margen de las clases, y nos pasábamos los días encerrados allí. Seguiamos a la escuela artística de Leipzig, con Neo Rauch al frente y yo como creo que era la más cabezota de todos, acabé consiguiendo una beca de producción artística y me fui para Berlín. Y así arranqué lo que continua hoy.

“When lines are time”, Rosana Antolí.

Regresamos al presente con el proyecto Virtual Chroreography que tiene su propia plataforma web también y que estuviste trabajando con los vecinos y agentes locales del East End londinense hace tan solo unas semanas. Me interesa mucho que nos expliques como surge y cómo te relacionas con los participantes, cómo ha sido la respuesta allí. También si la harás en otros lugares proximamente.

Virtual Choreography ha sido llevado a cabo gracias al apoyo de arebyte gallery y de Arts Council en Reino Unido. Ellos han subvencionado el proyecto para que empezara y se presentara en Londres.

Virtual Choreography parte de un entendimiento del gesto como una promulgación de nuestra cultura que esta inscrito en el cuerpo, es una plataforma online que sirve como colectora, como ‘data base’ de gestos cotidianos alrededor del mundo, casi un trabajo de arqueología social. No es la primera colección de gestos pero sí es el primer mapa de gestos virtual.

En cada ciudad donde traslado el proyecto, realizo un trabajo de campo donde camino cada día por la zona de acción y busco una relación con los residentes. Primero les invito a pensar que gesto hacen más durante el día y que este me lo repitan durante un minuto descontextualizado de cualquier objeto para la grabación. Este minuto que busco que me den, hace referencia directa a las One Minute Sculpture de Erwin Wurm, y así transformarlo en un minuto de Social Choreography. A los participantes se les pide el que representen sus gestos diarios que ahora cogen un nuevo significado, los movimientos se vuelven casi absurdos, ya que al volver a hacerlos repetitivamente estos se desvinculan de su carga política y social y las jerarquías de poder se vuelven obsoletas. Esta absurdidad tiene una reflexión inherente de crítica social de cómo vivimos o utilizamos nuestras horas productivas. El termino coreografía se democratiza, y cada persona que actua / ‘perform’ es un bailarín.

El resultado se manifiesta tanto en una exposición, que muestra los movimientos grabados como piezas de video, como en una página web donde todo el mundo puede grabar y subir un nuevo movimiento a esta sinfonía de gestos. Cada ciudad donde trabajo acaba teniendo la coreografía propia partiendo de los gestos que he ido recopilando.

Hay una noción de intercambio dentro del trabajo: intercambio con la cámara y el performer, intercambio entre el artista y los colaboradores, y el intercambio literal con los movimientos de la ciudad. A través de esto, busco establecer una arqueología de un área y provocar nuevas formas alrededor de la percepción de danza e identidad.

La respuesta ha sido mucho mayor de lo que me esperaba. A solo una semana de haber clausurado la exposición en Londres está pendiente de llevarlo a la bienal de Kochin en India, a Madrid y Jerusalem.

En Madrid, formaré parte, seguro.

Has sido una de las ganadoras de Generaciones 2017 así que te veremos en La Casa Encendida el próximo año. No sé si nos puedes adelantar algo sobre lo que será esta exposición.

El proyecto se llama F= P.e / l, son fuerzas, repetición, pausas, y baile. Es escultura y movimiento. Cuerpos y performance.

F= P.e / l es una instalación escultórica que se presenta suspendida en el aire, pendularmente, y en la que aúno parte de mis investigaciones que estoy haciendo sobre la relación de lo corporal con lo cotidiano, sobre la repetición, la duración y el límite de los cuerpos.

Busco una relación entre la tecnología, el cuerpo y la convivencia entre ambos en nuestros objetos y movimientos del día a día.

En Generaciones estarán también Marian Garrido o Blanca Gracia. Más allá del “hecho generacional” ¿crees que tenéis ideas o propuestas comunes a la hora de abordar vuestros trabajos?

Pues no conozco a ninguna personalmente y no puedo decirte como es su intención artística. Pero si que creo que viendo su trabajo, más que un ‘hecho generacional’ tenemos un ‘hecho existencial’. Posiblemente las tres tengamos ese absurdo del día a día y sus construcciones muy presente en nuestro trabajo.

Para finalizar, que le pides al próximo año Rosana, así un deseo, jeje.
Jaja, ¿un deseo?… Ya… que si se dice en alto dicen que no se cumple ;)

Pensamos uno juntas entonces y se cumplirá ^-^. Un fuerte abrazo y mucha suerte con todos tus proyectos.

 

Imagen de portada: Autorretrato de Rosana Antolí


Publicado por Natalia Piñuel [Productora cultural desde Playtime Audiovisuales y coordinadora de la plataforma She makes Noise]



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