Nicole L´Huillier | La materialidad del sonido

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Iniciamos el año 2018, retomando el debate abierto sobre una cultura tecnológica decolonial, con este objetivo entrevisté a dos científicas y creadoras chilenas, Constanza Piña (Corazón Robota), y Nicole L´Huillier (MIT Media Lab). La primera entrevista que publicamos en esta nueva edición de FeminoiseLatinoamérica es nuestra conversación con Nicole.

La pregunta por una cultura tecnológica decolonial se cruza con la pregunta por una filosofía tecnológica feminista. El trabajo de Constanza y Nicole es un ejemplo de cómo los modelos disciplinares que separan arte y ciencia se basan en paradigmas que requieren ser cuestionados. Ambas son creadoras e investigadoras transdisciplinares, y sus proyectos se desarrollan bajo preguntas complejas, donde tecnología, ingeniería, arquitectura, y diseño se encuentran con una filosofía donde el sonido es un articulador fundamental.

Mi intención con los próximos capítulos dedicado a este debate, es invitarlas a compartir conceptos y paradigmas que puedan colaborar en la elaboración de este tejido, que pretende pensar la posibilidad de una cultura tecnológica decolonial. Ambas entrevistas parten de tres premisas básicas: 1) Tecnología y cuerpo expandido, 2) Transmaterialidad y diseño del espacio social (en sentido a las propuestas del arquitecto Andrés Jaque), y 3) Modelos de educación transdisciplinar decolonial (donde la división entre arte y ciencia sea cuestionada).

Nicole, iniciemos escuchando tu trabajo como artista sonora, que explora la posibilidad del cuerpo expandido, algo que aparece en tu álbum Things (2017). Mientras te escuchamos, háblanos de tu proyecto de investigación actual en el MIT Media Lab.

 

 

Para mi la importancia de trabajar con sonido nace de la noción de usarlo como material de construcción. No solo como material creador de espacios, pero también como material creador de un tejido socio-cultural, así como objeto de comunicación creador de redes, entre otras cosas. Por ejemplo en mi proyecto Espacios Auto-Performáticos (Spaces That Perform Themselves) lo que busco es poder crear una transducción dinámica de la idea de lo material a lo inmaterial, de lo finito a lo infinito.

Este tema adquiere la forma de una performance de un espacio cinético que activa una relación simbiótica con un cuerpo humano, generando un intercambio y “baile” entre ambos cuerpos (cuerpo espacial + cuerpo humano). Esto lo logro por medio de la aumentación de un espacio que deja de ser estático, es un espacio robótico que adquiere la capacidad de acoger coreografías espaciales.

Las herramientas de composición que este espacio presenta son: movimiento, sonido, color y vibración. Estos elementos pasan a construir la personalidad de este espacio y la posibilidad de establecer una relación con el cuerpo humano dentro de él. Otro elemento clave, es que el humano pasa a ser parte esencial de este medio ambiente, ya que el cuerpo se encuentra en el centro de la experiencia no solo como “audiencia” si no que también como actor.

Esto se logra por medio de sensores incorporados en el sistema, los que generan que el espacio también adquiera un sistema sensorial y pueda responder y crear diálogos con el ser humano durante la performance. Este elemento es clave, ya que esto es lo que cierra el loop y crea un medio ambiente multi-sensorial que esta vivo, tiene agencia y esta en un flujo constante. La composición sonora que da “vida” y mueve el sistema es lo que genera distintas situaciones espaciales. Es lo que genera que el espacio deje de ser una habitación estática y toda la performance se convierta en una relación dinámica entre agentes humanos y no-humanos.

De esta forma este sistema desafía modelos de percepción y pensamiento que nos encapsulan en dinámicas preconcebidas. Esto abre la posibilidad de poder generar dinámicas relacionales que rompen con ordenes jerárquicos donde el ser humano predomina y donde naturaleza y humanidad no son separados y donde arte y ciencia y muchas otras cosas dialogan a la par. El ser humano pasa a estar en constante diálogo e interacción con la máquina, con el espacio, con el sonido.

 

 

Esta investigación ha sido clave e icónica para el desarrollo de mi obra. Por ejemplo, en mi álbum THINGS trato temas similares desde un orden mucho más fenomenológico y acustemológico, como bien mencionas, usando el sonido como “mecanismo biológico vital”, me gustó mucho eso. Creo que es relevante mencionar que este álbum pronto va a ser editado bajo el sello Cosmovisión de Registros Andinos, que se especializa en composiciones experimentales y busca ser un archivo de cosas que están sucediendo en Chile y Latinoamérica.

En THINGS genero composiciones que tratan 3 tipos de espacios. El primero es el espacio del silencio, de la inexistencia de la nada y como el hecho de simplemente estar siempre va a modular lo que sucede alrededor nuestro. Como bien se sabe, las teoría de John Cage ante el tema del silencio cambiaron completamente modelos de composición y pensamiento en torno al problema sónico-espacial.

La primera composición en THINGS que se llama NOTHING – but the textures of my body apela a esto y a como las texturas de nuestros cuerpos son espacios en sí mismo. Luego la segunda composición (SOMETHING – mindscapes) busca narrar la trayectoria entre distintos estados mentales por medio del uso de pulsos binaurales. Esto genera que frecuencias de sonido nos puedan guiar por distintos paisajes mentales. Esta composición de esta forma trata de evidenciar los espacios mentales compartidos independientes de la contextualización del cuerpo.

La última pieza se llama EVERYTHING – the space we share, esta trata el espacio de “todo” y claramente del contexto compartido y todos los agentes socio-culturales que emergen y lo guían. Esta composición la hice en mi última estadía en Santiago de Chile, mi ciudad de origen y donde he vivido la mayor parte de mi vida. Esta composición es un retrato sónico de lo que este contexto es para mi, incorporando la cotidianeidad de la “sinfonía” de esta ciudad. Esta composición alberga un imaginario cultural y espacial y una subjetivación de un tejido territorial y el tema de la transversalidad de la escucha activa.

En fin, por medio del desarrollo de estos cuerpos de trabajo he ido explorando, experimentando e investigando el tema del sonido y como ciertas composiciones espacio-sonoras son tecnologías en sí mismas y contienen una enorme fuerza de activación.

Uno de los proyectos que más me interesan del arquitecto Andrés Jaque es Office of Political Innovation y su propuesta conceptual de una “Transmaterialidad”. Me parece que tu trabajo tiene puntos comunes con esta propuesta, especialmente con la idea de que la creación y el pensamiento como medios tecnológicos de innovación política. Conversemos sobre tus ideas a este respecto, especialmente sobre las relaciones entre los conceptos “creatividad”, “tecnología”, “decolonialidad”, “innovación” y “política”. Considero que la “transmaterialidad” también es “transfeminista”, ¿qué opinas?

Ante este punto, concuerdo que la obra de Andres Jaque y Office of Political Innovation es muy interesante y relevante en como exponen problemas político-espaciales. Personalmente creo que el sonido es una herramienta política muy potente ya que en sí mismo es una herramienta espacial.

Como expongo anteriormente, mi obra trata mucho los temas de transferencias de materia y presencia, por medio de intercambios entre lo material e inmaterial. Recientemente realicé una instalación en la 13 Bienal de Artes Bienales en Santiago (Chile) que tiene que ver con esto. La obra que presenté se llama Diastrofismos que consiste en una instalación audiovisual electroacústica y fue realizada en colaboración con los artistas Thomas Sanchéz Lengeling y Yasushi Sakai y parte de la curatoría de Valentina Montero.

Esta obra presenta el sonido como constructor de materialidad, presencia y memoria y a la vez como herramienta de organización social. Creamos unos dispositivos que generan patrones rítmicos al percutir distintos elementos y superficies. Estas percusiones contienen mensajes encriptados, por los que generan una herramienta de comunicación alternativa autosustentable que permite el envío de mensajes secretos fuera de canales de vigilancia y de una manera “offline” (sin necesidad de redes de comunicación actuales).

Esto funciona de modo que cada patrón rítmico envía un pixel. Lo que hace que al final de varios patrones, se construye una imagen. Este sistema adquiere relevancia cuando es puesto en contexto y en relación con el material a percutir. Para esta instalación, hicimos todo un trabajo en colaboración con la Fundación Proyecta Memoria, para rescatar y literalmente desenterrar escombros del ex-edificio Alto Rio, que fue destruido por el terremoto de Febrero de 2010.

Entonces lo que se percute son estos escombros, generando una dinámica de intercambio y activación de materia y memoria por medio de los ritmos. Se genera un diálogo cíclico entre la tierra que se convierte en edificio, el edificio que vuelva a la tierra y el material que vuelve a adquirir presencia por medio del sonido que le vuelve a entregar una “voz”. Los dispositivos percutivos básicamente están jugando al juego del teléfono, cada uno tiene un micrófono entonces se escuchan entre sí mismos para repetir el patrón rítmico y transmitir la imagen.

Este micrófono también es susceptible a sonidos ambientales, por lo que dependiendo de la presencia de ruidos, maquinaría, animales y humanos alrededor de ellos, el mensaje puede ser distorsionado activamente y por lo tanto la imagen también se ve afectada. Esto incorpora un elemento social y dinámico en la obra, donde el contexto es relevante y va a cambiar el output y resultado del mensaje. Esta transducción de vibraciones desde el sonido al material es lo que trae a la vida la materia y genera un nuevo ciclo de relaciones y activación de los escombros de Alto Rio.

 

Fotografías de Juan Necocea (izquierda) y Veronika Stelmakh (derecha).

 

Considero que los modelos educativos actuales, en las áreas de artes, ciencias, tecnología, ingeniería y diseño, se basan en principios donde prima la “colonialidad del saber”. Existe además una castración y amputación sistemática de los procesos creativos, en pos de imponer verdades legitimadas desde centros a los cuales se adjudica “la verdad”, casi teológica, sobre cuáles deben ser los principios de la investigación, el desarrollo y la innovación. No obstante, tu trabajo se desarrolla tanto dentro como fuera de estos espacios “académicos”, proponiendo a su vez espacios alternativos. Cuéntanos si tu trabajo en el MIT te lleva a reflexionar sobre esto y la realidad latinoamericana.

Este punto es muy interesante ya que efectivamente es algo que siempre me pregunto. Claramente el contexto en el cual trabajamos afecta directamente la producción de conocimiento y el desarrollo de nuestra obra. Para mi estar en MIT Media Lab ha sido una experiencia muy interesante y compleja desde esta perspectiva. Es sin duda increíble poder estar acá y generar diálogos con un montón de gente de distintas partes e intereses, para mi ha sido toda una amplitud de perspectivas que ha alimentado mucho mi obra y pensamiento.

Desde otro punto de vista, MIT puede ser visto como un lugar donde nacen muchas tendencias y un poco se “construye” el futuro… Creo que es importante mantener una visión critica ante esto, sobre todo desde un punto de vista y perspectiva hacia lo de-colonial. Eso ha sido muy interesante para mi, sobre todo el poder estar en esa conversación y poder ser parte activa de cambios y planteamientos teórico-tecnológicos. Más aun siendo mujer Latinoamericana, ha sido importante encontrar mi lugar acá, poder tener una voz y tener mucho que aportar en este contexto, me ha sorprendido gratamente la recepción en ese sentido.

Al mismo tiempo es interesante como el contexto afecta el trabajo y como el hecho de estar acá ha abierto nuevas inquietudes y una posición más crítica de mi obra. Hay muchas conversaciones en torno a la producción de herramientas tecnológicas y en un contexto como MIT, es importante cuestionar estos modelos y pensar en los significados y afectaciones más que tan solo en la producción.

Es interesante también como en distintos programas hay distintos focos, por ejemplo el de Media Arts & Sciences que ofrece el Media Lab, que es donde estoy haciendo mi Doctorado, el foco esencial es en tener y focalizar una visión anti-disciplinaria, que pretende romper con modelos de colaboración disciplinar y pensar en una disrupción mayor de estos conceptos. Por lo que trabajamos dentro de un medioambiente inclusivo y libre de nociones de separación por ejemplo entre arte y ciencia. Espero que estos modelos funcionen y logren dispersarse lo más posible.

 

 

Conversar con Nicole L´Huillier en FeminoiseLatinoamérica, nos abre a un pensamiento “trans-in-disciplinar”, desde allí les invitamos a pensar la posibilidad de una cultura tecnológica decolonial, creada por mujeres latinoamericanas. En nuestra próxima edición, tendremos con nosotras a Constanza Piña, ingeniera, artista electrónica y activista ciberfeminista, que está transformando la educación en innovación tecnológica ¡Gracias por continuar a la escucha!

 

 

Imagen de portada: Retrato de Nicole L´Huillier por Joao Costa


Publicado por Susan Campos Fonseca [Doctora en música por la Universidad Autónoma de Madrid, compositora y escritora del sello Irreverence Group Music – New York, profesora e investigadora de la Universidad de Costa Rica.]

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