I LOVE YOU & YOU & YOU
“Yo definiría poliamor como el deseo o la práctica de mantener varias relaciones significativas, íntimas, simultáneamente. Esas relaciones pueden incluir muchos elementos, incluidos amor, amistad, cercanía, intimidad emocional, contacto habitual, compromiso, cariño, flirteo, romance, deseo, contacto erótico, sexo y conexión espiritual”.
Opening Up: una guía para crear y mantener relaciones abiertas, Tristan Taormino.
Porque vivimos un momento de cuestionamiento global de los modelos sociales, económicos, espirituales… asumidos como verdades, también los afectos transitan por esta búsqueda de alternativas.
La monogamia es una construcción social relativamente reciente, si se considera que hace 20.000 años vivíamos en comunidades igualitarias, donde la mujer tenía un papel relevante en la sociedad, las creencias religiosas y el linaje. Miles de años de sociedades solidarias – como las llama Riane Eisler en su libro El cáliz y la espada [1] – donde los recursos naturales, la crianza de la descendencia y las relaciones afectivas eran compartidas en pos de la comunidad. Es con la imposición gradual del patriarcado 16.000 años después, cuando el varón, marido y padre se sitúa en lo más elevado de sociedades fuertemente jerarquizadas, basadas en la propiedad privada de recursos y personas.
No es extraño que el matrimonio y la pareja, en estos momentos, pase por sus horas bajas. Pero lejos de todo pesimismo, estos cuestionamientos abren las puertas a nuevas posibilidades afectivas, quizás en un intento intuitivo o estudiado de recuperar esas sociedades solidarias, quizás en un intento de entregar y recibir más amor, sin más.
Y en esta concepción de lo amoroso como un recurso ilimitado se encuentra la Anarquía Relacional. Este termino acuñado por la activista y productora de videojuegos sueca Andie Nordgren, sirve de bandera para quienes buscan evitar cualquier jerarquía afectiva. En su manifiesto Relationsanarki i 8 punkter defiende que,
“el Anarquismo Relacional cuestiona la idea de que el amor solo puede ser real cuando se da entre dos personas. Es posible amar a más de una persona y el amor que se siente por una no hace disminuir el amor que se puede sentir por otra. No evaluemos ni comparemos a las personas y a las relaciones. Apreciemos a cada persona y nuestra relación con ella. Una persona que está en nuestra vida no necesita ser denominada “primaria” para que el vínculo sea real. Cada relación es independiente, y conecta individuos autónomos.”
Como afirma Roma, que vive estas relaciones y es autora del blog El bosque en el que vivo,
“la consecuencia principal de la anarquía relacional es que descentra la pareja (o parejas) como lugar o espacio privilegiado donde se concretan la crianza, la convivencia a largo plazo, integrar en la familia de origen, tener una economía compartida… Esas cosas pasan a no depender de un vínculo romántico-sexual, no hace falta que exista ese elemento para llevar adelante esos proyectos, y no significa que dejen de existir los compromisos.”
Puede leerse más sobre su exposición en el blog de Golfxs con principios.
También en la red encontramos las diferencias entre anarquía relacional y otros dos tipos mayoritarios de relaciones no monógamas: el poliamor jerárquico y el poliamor no jerárquico. El primero es definido como una red afectiva en la cual existe una relación romántico-sexual principal y el resto de relaciones románticas o sexuales están supeditadas a ella. El segundo como la red en la cual ninguna relación romántico-sexual tiene una posición privilegiada con respecto a las demás, pero si respecto a las relaciones no románticas-sexuales.
Precisamente, he comenzado este texto con una definición de “poliamor” de la escritora, educadora sexual y directora de cine porno Tristan Taormino, porque más allá de categorías y etiquetas, creo que expresa muchos de los elementos que canalizan estos sentimientos que llamamos AMOR.
Bajo estas cuatro letras pueden tener cabida relaciones poliamorosas jerárquicas, no jerárquicas, anarquistas relacionales, monógamas, y todas aquellas nuevas formas de amar conscientes y concensuadas que estén surgiendo en estos momentos o estén por llegar. Se trata de ampliar la gama de grises para que cada cual pueda elegir su tono, ya que cambiar un sistema normativo tan establecido no es un camino de rosas.
https://www.youtube.com/watch?v=pQui72D5PEI
A este respecto lo deja bien claro la periodista y activista Brigitte Vasallo – son conocidos sus talleres #OccupyLove: por una revolución de los afectos – en su artículo El poliamor is the new black.
“La monogamia es un sistema de opresión tan bien codificado que nos desgarra de dolor cada vez que queremos oponer resistencia. El extraordinario aparato de propaganda e infiltración del sistema que nos enseña desde el nacimiento que el amor es a dos, que la vida sin el dúo es un fracaso y la vida a más de dos es sospechosa. Que si no tienes pareja, o si tienes más de una, es porque sufres carencias. Que nos codifica para sentirnos amenazadas por el entorno, para sustituir amores por pura imposibilidad de amar a más de una persona, o de amar a más de una por pura incapacidad de comprometernos. (…) Desde la ruptura formal de la monogamia hasta la construcción de relaciones no monógamas hay un abismo. Y en ese abismo es donde está la potencialidad del movimiento: en las dudas, en los límites, en los miedos, en los pasitos adelante y los saltos atrás. Su carga subversiva, si la tiene, vendrá de los gestos cotidianos, no de las grandes heroicidades que deben su imaginario a tiempos jerárquicos e individualistas que queremos dejar atrás, que pertenecen a un mundo donde el dolor, la vulnerabilidad, el cuidado, los vínculos, la empatía, ni siquiera existen.”
Y es que para combatir un imaginario limitado, son necesarios nuevos imaginarios, referentes para aquellas personas que encuentran fallas en sus relaciones monógamas pero no saben que otras relaciones sexo-afectivas son posibles, que pueden desaprender lo aprehendido para construir su propios modelos de relación/es.
Por ello he decidido aportar mi labor como fotógrafa para iniciar una serie que muestre de manera profunda y honesta vivencias diversas en torno a relaciones sexuales y afectivas alternativas, que visibilice estos otros modos de amar. Me gustaría contar con tu participación si quieres compartir tu propio conocimiento y práctica. Este proyecto artístico pretende reflejar y dar a conocer diferentes experiencias a través de entrevistas por escrito y fotografías, para ofrecer esa visión múltiple que enriquezca la actual visión dominante del amor en pareja.
Si estás interesad* en participar, puedes escribir a escribeaevaviera[@]gmail.com
[1] El cáliz y la espada: Nuestra historia, nuestro futuro. Riane Eisler, Ed. Cuatro Vientos, 2003.
Nota: No puedo dejar de mencionar la gran labor de traducción y difusión en torno a estos cuestionamientos sexo-afectivos que realiza Miguel Vagalume de Golfxs con Principios. En su blog podéis encontrar una guía de recursos online y offline sobre poliamor, así como información de la edición en castellano de Ética promiscua, de Dossie Easton y Janet W. Hardy (editorial Melusina, 2013). Y en este último enlace podéis leer en avance algunos capítulos traducidos por Miguel del libro de Tristan Taormino Opening Up: A Guide to Creating and Sustaining Open Relationships, editorial Cleis Press, 2008.
Imagen de portada: Cubierta del libro Ética Promiscua
Publicado por Eva Viera [Artista visual interesada en la construcción social del género, el cuerpo y los afectos]






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