DEGENERO | Una exposición feminista

Elisa Terroba y Sylvia Peceño han unido fuerzas y ganas para comisariar una exposición colectiva que reflexiona sobre género y feminismo. En orena

a sala experimental de la Fundación Antonio Saura en Cuenca, 15 artistas exponen sus obras y puntos de vista en torno a la reapropiación lingüistica del término que da título a la muestra: DEGENERO. Hemos hablado con ellas para conocer de cerca esta propuesta.

 ¿De dónde venis?

Elisa: Vengo de un pueblo de Málaga, de la serranía de Ronda, tierra de bandoleros y de legado árabe. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Castilla-La Mancha y un Máster en Arte Contemporáneo, Creación e Investigación por la Universidad de Vigo. Miembro activo de PisoPasillo, cocreadora y coorganizadora de Extendido Festival de Arte Emergente Ciudad de Cuenca.

Sylvia: Pues vengo de unos pueblos muy pequeños que se encuentran entre Guadalajara y Cuenca que poco a poco se están quedando despoblados, y donde no he encontrado mi espacio pero sí los paisajes que me emocionan y sitúan. Como Elisa hice la licenciatura de Bellas Artes en Cuenca y el mismo máster en Pontevedra. Ahora vivimos en Cuenca que es una ciudad que nos apasiona y mantiene un germen interesante de artistas.

¿A dónde vais?

Elisa: ¿A dónde voy?, eso me gustaría saber a mí.

Sylvia: ¡Ni idea!, pero me encantaría seguir haciendo proyectos artísticos, tanto individuales como colectivos, y sería fabuloso además de hacerlos poder vivir de ellos para dejar los trabajos temporales que nada tienen que ver con mis intereses pero me permiten pagar el alquiler, aunque pienso que la precariedad es uno de los sinónimos de las artistas y más si trabajan desde el feminismo como es mi caso, o curiosamente no tengo a mi alrededor ningún ejemplo que me demuestre lo contrario. Próximamente “voy” a participar en el Festival de videocreación Vidas Cruzadas en la galería Paula Alonso en Madrid.

¿Por qué os habéis unido para organizar una exposición feminista?

Elisa: Nos unió el amor.

Sylvia: Y las ganas de combatir también, jajaja.

Después de tres años de relación teníamos pendiente hacer un proyecto juntas, y degeneró en DEGENERO, que es el resultado de compartir una gran pasión por el arte, la curaduría y el feminismo. Por otro lado, que la temática sea feminista no es casual, pensamos que hay muchas cosas que cambiar, visibilizar y denunciar, aunque muchas personas crean que el feminismo es innecesario a estas alturas la realidad nos demuestra todo lo contrario, vemos que más que nunca se necesitan espacios donde mostrar proyectos que den pie al debate.

 

Detalles de las obras “Hoy” de Ángela Losa y “Sujetos Nómadas” de Verónica Bernad – Fotos Sylvia Peceño

 

Sobre la muestra DEGENERO, ¿cómo ha sido la vivencia de organizar la exposición? ¿Qué es lo que más os ha costado? ¿Y lo más sencillo y fluido?

DEGENERO hace alusión a la etimología latina del término, como arma de empoderamiento, para asumirnos como no correspondientes a ciertos estados impuestos, desdiciendo, declinando. El feminismo siempre ha usado términos que directamente están asociados a connotaciones negativas y se ha apropiado de ellos para asumirse como tales, dándole la vuelta a la tortilla. Nosotras también decidimos hacer algo parecido y de ahí el nombre de la exposición, que además da lugar a pensar en una exposición “de género”, lo que también es apropiado en este caso.

Elisa: Organizar la exposición ha sido como la organización de cualquier exposición: es un proceso de aprendizaje, inspirador, motivador, estresante, cansado, incluso desquiciante, pero al final resulta gratificante.

Sylvia: Organizar una exposición colectiva y gestionar las actividades que acompañan la muestra lleva mucho trabajo, yo me he sorprendido bastante en ese sentido, porque es la primera vez que organizo una muestra en la que me tengo que preocupar de muchas más cosas que de mi obra particular. Esto me ha servido de aprendizaje y sé cuánto me ayudará en futuros proyectos, en general ha sido una buena experiencia.

Lo que más nos ha costado es la negociación y los trámites institucionales para tener un espacio, vía libre de hacer y deshacer, y conseguir financiación. Esto último no ha sido posible y todo el proyecto se ha realizado con presupuesto cero. Más fluido ha sido el contacto con las artistas y participantes en las actividades que se volcaron desde el principio, es importante mencionar que de la mayoría somos amigas y compartimos intereses. Desde el principio Eva Guzmán, la coordinadora de la Sala Experimental de la Fundación Antonio Saura, se entusiasmó con el proyecto y ha puesto todo de su parte para que salga adelante, ha sido nuestro nexo de unión para tramitar con la institución.

 

 

Habladnos del trabajo de las participantes desde vuestra mirada, ¿cómo describiríais las obras presentadas? ¿Qué destacaríais del conjunto de la muestra?

Sin duda la variedad de miradas dentro de una misma temática, es lo que más nos entusiasma. Destaca que muchas de las obras son inéditas, concretamente la mitad se han mostrado por primera vez en DEGENERO.

El conjunto genera la visión de una mujer que no encaja en el canon establecido, ofreciendo diversas miradas que crean imaginarios donde la posibilidad de cambio y ruptura se hace patente. Dentro de la temática general, las obras muestran discursos relacionados con el género, la identidad, cuestiones políticas, las relaciones que se establecen con la familia, la sexualidad y las prácticas queer, en formatos divergentes que abarcan desde el videoarte, la performance, la escultura o el dibujo, entre otros.

Podemos ver la delicadeza del dibujo de Violeta Contreras que acompaña junto con unas astas de ciervo tatuadas, en contraposición con la rudeza del vídeo Lectura y Adoctrinamiento de la artista Raisa Maudit, donde a modo de performance recibe azotes cada vez que lee la palabra “varón” en el libro antifeminista El varón domado de Esther Vilar, jugando con los roles de dominación. Por otro lado, Melanie López hace que nos cuestionemos la educación sexual con su pieza Infancia. Las esculturas de Verónica Bernad muestran desde la multiplicidad cuerpos no normativos. También en forma de escultura pero con un lenguaje muy distinto encontramos la pieza de Claudia Frau que denuncia la violencia machista, en este caso veremos a lo largo de los días como obra va degradando hasta llegar a pudrirse. Begonya García presenta una obra más conceptual que pone de manifiesto lo que ocurre a nivel institucional cuando hablamos de la presencia de la mujer, mientras que Teresa Bua plasma en imágenes las relaciones que configuran su identidad a través de la familia. La familia es también el rincón de Camino Laguillo, que nos presenta La casa, obra donde podemos acercarnos a lo más íntimo y emotivo, el video va acompañado de un texto crítico donde la artista expone los acontecimientos concernientes a su vida profesional por tratar temáticas catalogadas de “femeninas”, tales como la maternidad, la casa y la familia.

 

 Fragmentos de las obras Jose María Aznar, Fátima Banez, Jaime Mayor Oreja, Enrique Múgica, Jose María Costelao y Maria Dolores de Cospedal presentan de Yris Blasco y Lo bueno, lo feo y lo malo de Lorena Esteso - Fotos Sylvia Peceño

Fragmentos de las obras J. M. Aznar, Fátima Banez, Jaime Mayor Oreja, Enrique Múgica, J. M. Costelao y Maria Dolores de Cospedal presentan de Yris Blasco y Lo bueno, lo feo y lo malo de Lorena Esteso – Fotos Sylvia Peceño

 

Habéis propuesto actividades para generar otros contactos con el público, ¿en qué han consistido?

Comenzamos el viernes 8 de mayo, con una proyección del cortometraje-documental Gordofobia de Sara Monedero, que expone la discriminación social que existe a personas en función de su talla. Estuvo muy bien porque la propia directora nos habló del proyecto y se generó un debate interesante con los asistentes.

El siguiente viernes 15, tuvo lugar una ponencia a cargo de Amparo Lozano y Andrea Corrales Devesa, que ya se había realizado en La Térmica de Málaga y tuvo muy buena acogida. La ponencia titulada [I] Cuestiones de género en el Estado Español, artistas feministas hasta finales de los noventa y [II] Expandiendo los [sin] dominios, resistencias culturales [trans]feministas realiza un recorrido cronológico de las prácticas artísticas de género en España desde los años 70 hasta la actualidad.

El Sábado 16, hicimos un taller/debate bajo el nombre Pensar juntas el lenguaje de la performance, coordinado por Transfusión y huelgadearte&wearenotvictims. Las coordinadoras pusieron sobre la mesa opiniones, experiencias, reflexiones, dudas, etc… alrededor del lenguaje y la producción de performance que se pudieron pensar colectivamente. Ese mismo día y en consonancia con la temática del taller, se realizó la performance postporno llamada 37441797H wearenotvictims+transfusión+bengala. Además de asistir mucho público, todo el mundo quedó fascinado, incluidas nosotras, fue una experiencia de esas que te mueven y quieres comentar después con alguien.

El sábado 23 a media mañana desarrollamos una mesa redonda, ¿Son necesarias las exposiciones feministas?, formada por tres de las artistas participantes en DEGENERO que son Maite Aldaz, Melanie López, Irene Vercher, más la blogger Semíramis González especializada en teoría feminista y queer aplicada a la Historia del Arte como invitada especial.

Y el ultimo fin de semana de mayo, el sábado 30, como clausura de la exposición la artista gallega Teresa Búa realizó su performance Re-presentación familiar (Eu Teresa). Según la performer, la acción parte de una reflexión sobre la propia identidad, descubrirse a través del otro más cercano, la familia.

 

 

Nos gustaría saber vuestro punto de vista sobre una pregunta obligada tratándose de una exposición feminista. Para vosotras, ¿qué es o son los feminismos?

Sylvia: ¡Qué pregunta más complicada! Bueno, como bien dices hay muchos feminismos, no creo en una respuesta concreta y espero que nunca nadie pretenda darla. Yo me identifico con el movimiento postfeminista, pero para mí es básico saber los orígenes del feminismo y leo mucho al respecto. Particularmente mi trabajo gira en torno a cuestiones sociales y el feminismo, por lo que es una parte importante en mi vida y mi trabajo, aunque no hago separación entre una cosa y otra. Soy muy crítica con mi propio feminismo, me apasiona hacer una revisión constante sobre mis posicionamientos y ese es para mí el feminismo que quiero. Pienso en el feminismo como un arma para cambiar el pensamiento y romper con estructuras que son insostenibles. El feminismo es una revolución necesaria, un camino que tenemos que tomar, cada unx como crea conveniente. Creo en la fuerza de las pequeñas acciones cotidianas y siento que a nivel individual se puede hacer mucho por el feminismo, no pienso que la única vía para transformar o incidir en la realidad sea la de pertenecer a algún colectivo concreto, y hay una creencia generalizada en ello, tampoco estoy diciendo con esto que sea negativo trabajar desde un grupo determinado, todo lo contrario.

Elisa: Me parece complejo definir el feminismo tanto por terminar dando una definición oficialista, lo cual me parece un problema, como por ser incapaz de nombrar y definir un pensamiento, que es otro problema. El feminismo por definición es un movimiento social, político y filosófico que lucha por los derechos de las mujeres y hombres. El feminismo es un sistema de desarticulación del pensamiento dominante, que en este mundo en el que vivimos es el heteropatriarcado, con una clara dominación y con privilegios para el hombre blanco de clase media-alta heterosexual. El pensamiento feminista ataca las construcciones sociales y económicas del capitalismo. Pero el feminismo no sólo ataca los canones sino que también reconstruye y da viabilidad a nuevas formas de entidad transversal.

De la misma manera, no podemos evitar contar con vuestra opinión sobre la revisión actual de los géneros identitarios. Hace unas semanas le preguntaba a la fotógrafa Teresa Suárez dos cuestiones que me gustaría volver a haceros a vosotras en el contexto de DEGENERO. ¿De qué género os consideráis? ¿Cómo os gustaría que fuesen los géneros en el futuro?

Elisa: No me considero en términos de género. En un futuro me gustaría que los géneros fueran mutantes, no establecidos. Como dice una de las artistas de DEGENERO, Verónica Bernad, que sean “formas transidentitarias, transtemporales, transtodo”.  

Sylvia: Me considero de género múltiple, apoyo las teorías que sostienen que el género es una construcción social, Judith Butler usó un término muy apropiado para hablar de esa multiplicidad con el que me identifico: la performatividad del género. No pienso que me pudiera casar de por vida con un término identitario único, cambio cada día, o cada segundo, no sé, no creo en las cosas fijas o permanentes. En un futuro me gustaría que los géneros fuesen libres, con esto quiero decir que no estemos sujetos a la obligatoriedad de pertenecer a ninguno concretamente. Me parece una cuestión arcaica que se siga teniendo que marcar en una casilla para determinar si eres hombre o mujer, como si no existieran otras posibilidades, o que al nacer se te atribuya un género al que pertenecer. Para mí el problema no son los géneros, sino la imposición de algunos.

Me gusta cerrar con una recomendación que haga crecer un catálogo de artistas de referencia para quienes quieran conocer otros trabajos artísticos relacionado con los géneros. ¿Nos podríais recomendar tres artistas que trabajen con perspectiva de género y os inspiren?

Elisa: Me apasiona el trabajo de Cristina Lucas, creo que sus obras tienen la dosis adecuada de política, activismo, poética, belleza, sutileza y simplicidad. Me gusta especialmente como Diana Torres acerca la teoría a un público no especializado, además de abrir y expandir campos de conocimiento. Y me declaro fan del trabajo de María Castellanos. Los clásicos siempre son inspiradores: Jenny Holzer, Tracey Emin, Barbara Kruger.

Sylvia: Me inclino mucho por artistas que trabajan con la performance y también por los trabajos de artistas latinoamericanas. Os dejo un popurrí: Claude Cahun, Regina José Galindo, Ana Mendieta, Valie Export, María Llopis, Itziar Okaritz, Annie Sprinkle, Guerrilla Girls, María Ruido, Estíbaliz Sádaba y Mujeres Creando, colectivo que me apasiona por ser feministas y trabajar con texto en mi lugar preferido para ello: la calle, y hablar desde una voz anónima múltiple, colectiva y particular al mismo tiempo.

 

Artistas DEGENERO

Ángela Losa, Begoña García, Camino Laguillo, CLAUDIA FRAU, Irene Vercher Benavent, Lorena Esteso, Lucía Ravosh, MARÍA CASTELLANOS, Melanie López, Raisa Maudit, Sylvia Peceño, Teresa Bua, Verónica Bernad, VIOLETA CONTRERAS, Yris Blasco

 

Performers y ponentes

Amparo Lozano, Andrea Corrales Devesa, Sara Monedero, SERÍAMIS GONZÁLEZ

 

 

Imagen de portada: Obra Manzanas asesinadas, de Claudia Frau


 Publicado por Eva Viera [Artista visual interesada en la construcción social del género, el cuerpo y los afectos]



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