PANTALLA SÓNICA #19 | Momu & No Es

Momu & No Es son el dúo artístico formado por Lucía Moreno y Eva Noguera. Dos artistas y amigas que llevan trabajando juntas desde que en el año 2004 sus vidas se encontraron bailando en Barcelona. Después vendrían estudios en común, primero en la Universidad y después en el Dutch Art Institute. Viven a caballo entre Rotterdam, Barcelona y Madrid. Sus proyectos generan dinámicas basadas en la fantasía y el imaginario popular no exentos de un oscuro simbolismo a través del cual reflexionan sobre la condición humana y los extraños, y en ocasiones maravillosos, engranajes que lo mantienen todo en funcionamiento. Con ellas, hablamos de sus comienzos en la producción de video, de cómo perciben el panorama actual del arte y también sobre su último proyecto en el Espai 13 de la Fundación Joan Miró que, con un poco de suerte, esperamos ver pronto en Madrid.

Hola, un placer teneros este mes por Pantalla Sónica.

¡Hola! gracias por invitarnos.

Momu & No Es, sois el dúo formado por Eva Noguera y Lucía Moreno, pero de ¿dónde surge vuestro nombre artístico?

Son nuestros apellidos.

Hahahaha, es verdad, dándoles una pequeña vuelta. Pues en todos estos años no había caído. 

¿Cuándo os conocísteis? y ¿cómo decidís empezar a trabajar juntas? Contadme ese momento mágico **

Nuestro encuentro fue como el de cualquier pareja, nos conocimos en la Sala Apolo de Barcelona. Íbamos con un grupo de amigos comunes que decidieron no entrar a la fiesta, nosotras entramos y estuvimos bailando horas sin hablarnos. Luego ya compartiríamos mesa en los estudios de la facultad de Bellas Artes. Empezamos a trabajar juntas a raíz de la invitación de Antonio Ortega para participar en un workshop en el antiguo Centro de Arte Santa Mónica que impartía Aurelie Voltz, la que en aquel entonces era curadora del Palais de Tokio. Para participar nos pidieron un proyecto, Eva y yo decidimos preparar uno juntas, Historias de Olivia, que nos descubrió que bueno es aunar mentes. Desde entonces hemos continuado sin cuestionarlo, naturalmente.

Al entrar a vuestra web puede incluso leerse “The two artist together”…

Momu & No Es: the two artist together, sí. Momu & No Es somos dos artistas juntos, como una institución capaz de amparar el trabajo colaborativo, donde la figura del artista se puede diluir en dos, en branding o en un sello discografico. A veces fantaseamos con la idea de que Momu & No Es pueda ser relevado por otros artistas.

Buena idea y ¿habéis contado con alguna experiencia como colectivo abierto? 

No. Ok :), pero Momu & No Es a veces somos más, aunque no es abierto.

Vosotras estudiásteis en la Universidad de Barcelona y después en el Dutch Art Institute en Holanda. Durante mucho tiempo vuestra base ha estado en Róterdam, ¿qué os sedujo de esa ciudad? 

Aún seguimos en Rotterdam, vivimos y trabajamos entre España y Holanda, el ser dos nos permite ser un poco ubicuas. Rotterdam es una ciudad que nos acogió desde el principio muy bien, es una ciudad muy activa y estimulante. Culturalmente muy rica, hay muchas iniciativas independientes de artistas y los centros institucionales están muy abiertos a los jóvenes artistas locales. La escena aquí es muy internacional, eso es realmente muy enriquecedor tanto profesionalmente como personalmente.

¿Echáis de menos entonces, una escena más permeable y receptiva hacia lo que viene de fuera o incluso a saber exportarnos nosotras mejor desde una ciudad como Madrid? 

Lo que pasa es que el mundo es muy grande, nuestra decisión de ir al extranjero fue curiosidad, seguimos trabajando en España pero el estar en Holanda nos permite trabajar desde otro contexto nuevo. Quizás la escena española no sea la más permeable ni la más receptiva, pero quizás esto tampoco sea foco de atención. De todos modos, lo que está claro es que salir y conocer siempre abre puertas y miras.

La proyección de artistas españolxs en el exterior resulta más bien escasa dentro del arte contemporáneo, aunque en las entrevistas me voy encontrando con vosotras o con Teresa Solar, Regina de Miguel… que sí os movéis mucho fuera, sois excepciones. ¿A qué creéis que se debe en pleno siglo XXI?

Está Lara Almarcegui, Helena Bajo, Esther Partegàs, Alicia Framis…

Sí, sí, claro que hay más. Citaba sólo algunas artistas visuales que han pasado ya por Pantalla Sónica. Antes comentabais que una no puede esperar a que la llamen. ¿Creéis en cualquier caso que lxs artistas españoles son más conformistas que otrxs coetáneos europeos o americanos?

No, creemos que España no es un país que atraiga especialmente miradas ahora mismo.

Hagamos un poco de flashback, os conocí gracias a dos mujeres muy maravillosas y dispares; Leslie Hall y Ana Pfaff, allá por el año 2012 y me gustasteis mucho. No estamos acostumbradas al sentido del humor en la videocreación y el proyecto sobre los Elfos que protagonizaba Leslie y la película que montó Ana, The soft mud and fanboy, resultan superdivertidas. Desde vuestro inicios, teníais claro que independientemente de los temas a tratar, la guasa ¿iba a estar siempre presente?

En nuestro trabajo extraemos elementos de la vida cotidiana y los recontextualizamos en nuevos escenarios, seleccionamos aquello que de algún modo choca y es incoherente con aquello con lo que hemos de lidiar cada día. Elementos que extraídos de su contexto, aislados y arrojados en toda su crudeza resultan incómodos, violentos, pero sobretodo generan situaciones absurdas. El humor no es lo que buscamos pero surge algo similar. No se trata de humor, se trata de esa risa nerviosa generada por la tensión. Nuestros proyectos pueden resultar incómodos, alterar, y la risa relaja esos estados. Es una risa que nos permite trabajar lo absurdo y lo políticamente incorrecto. Hay un artículo que escribió Mery Cuesta sobre el Humor en el Arte en el que define: “El humor es la principal defensa que nuestra alma tiene para luchar contra el desánimo”.

Una forma recurrente de vuestra videografía es la construcción de ficcionalidades a través de realidades que pueden ser un fake, estar un tanto exageradas o derivar directamente a la ciencia ficción. ¿De donde viene esta inspiración? ¿cuales son vuestras referencias?

Nuestra inspiración viene de nuestro día a día. A más inadaptación, más ansiedad y más inspiración. Cada trabajo parte de una idea, un mal común transformado en una resolución narrativa, un juego intelectual o una citación, a partir de la que se inicia una serie de tramas ascendentes que cuestionan nuestros roles sociales e invierten las reglas establecidas para proponer otras opciones posibles para lidiar con el entorno. Al igual que la ciencia ficción, nos gusta proyectar y pensar futuros probables o preferibles.

Hace un tiempo impartisteis un taller para jóvenes en el CA2M bajo el título Taller de video croma con Momu & No Es. Formalmente, en vuestros trabajos aparecen planos-cromas e imágenes recicladas de internet mezcladas con música e iconografía pop. Estéticamente resultan muy potentes pero, o más que pero pongo “y”, este uso se debe a ¿una economía de medios de producción o vuestra intención es ir más allá?

Hoy en día, que puedes realizar una película comercial con un iphone, la economía de medios es relativa. Cierto. Cuando se trabaja construyendo nuevos espacios gracias al croma o se modifican imagenes existentes de algún modo te apropias de los elementos que te rodean para crear tu propio escenario con una regulación propia. Y eso es lo que queremos, explorar las posibilidades del medio y construir con ellas.

¿Os consideráis artistas de la generación post-internet?, aunque ni yo misma sé muy bien el significado de esta etiqueta**

No nos consideramos artistas de la generación post-internet, formamos parte de esa generación que vió llegar internet e instaurarse, somos la generación que vivió un mundo funcional sin internet y la generación que hemos abrazado la llegada de este nuevo espacio tecnológico en nuestro ser cotidiano. Somos la generación que aín podemos dar un paso atrás y cuestionar este nuevo medio desde fuera. Quizás ya no.

Nos interesa internet como fenómeno y como nuestra realidad. Creo que estamos viviendo un momento muy interesante, internet ha abierto una brecha en la compresión de las cosas, en las relaciones, en la comunicación y en la representación, estamos en un tiempo de repensar para asentar bases desde las que continuar proyectando.

¿Hay alguna artista que destaquéis dentro del movimiento post-internet? (por eso de mantener la etiqueta aunque no nos guste).

Si nos ponemos con las etiquetas, nos interesa mucho el net art, Daniel Rehn, Petra Cortright o Cory Angel, los primeros en hablar del medio desde el medio.

Recientemente, a primeros de año, en el Espai 13 de la Fundación Miró de Barcelona presentasteis la exposición Ser plural. Yo soy los otros, los otros son yo, donde a través de distintas piezas reflexionáis sobre la construcción de identidad justo en esta era digital de internet, hiperconectada e hiperexpuesta en la que vivimos. El título de la propuesta resulta ya muy esclarecedor, sólo pude verla a través de fotos así que, si os parece, contadme más sobre ella. Qué ha significado para vosotras este trabajo y en relación a otros anteriores también, si todo el mundo digital es algo en lo que pensáis seguir reflexionado.

También (perdonad son muchas cosas en una pregunta) si tendrá itinerancia esta exposición.

Plural Being, I’m the others the others are me, surgió como un escaneo a distintas cuestiones que nos hacemos a diario sobre lo que la sociedad nos exige y como ésta nos compensa. Entendiendo el cuerpo como una herramienta más de este sistema a la vez que forma parte de un tiempo y cómo éste se relaciona en este espacio híbrido en el que vivimos, donde nuestras experiencias se desmaterializan. Decidimos crear 12 piezas, cada una de ellas tiene un título bastante sugerente, un punch, una licencia poética que completa las piezas. Estos títulos se repiten sobre las piezas creando en la sala una especie de murmullo mántrico.

Hace unos años hicimos una exposición en Salt Lake City, allí visitamos el centro de interpretación del gran templo mormón. En el centro hay una gran sala circular con una cúpula que recrea el cosmos. En el centro un gran Cristo que se activa de vez en cuando, nos hicimos una foto y la colgamos, una amiga comentó que parecía que estuvieramos dentro de Internet. Esto nos hizo pensar en la dimensión de Internet. De algún modo, cuando bajabas al Espai 13 era como si te adentraras en un matrix de internet formado por elementos como un collar hawaiano sobre escalado, erigiéndose sobre tubos de vinilo golden, una imagen de 16m de un cojín fálico, un lugar donde se encuentran AliExpress y la asistente virtual de Renfe.

Nos hemos centrado más en los elementos escultóricos. Después de unos años trabajando en video y performance, nos apetecía hablar del espacio desde los objetos. Aún así, dos de las piezas – Dvd is dead y PPI (Postvivos, predescompuestos e influencers) – son videos. Austerity of imagination, una performance.

Sobre la itinerancia, el curator Jordi Antes está trabajando en ello ;)

¡Qué bien! Ojalá podamos tenerla en Madrid pronto. Amén.

Hablabais de cómo estáis trabajando ahora más los elementos escultóricos después de mucho tiempo dedicadas al video. En  algunos de vuestros videos, aparecéis como protagonistas. Recuerdo ahora vuestros personajes en Mohai o Tales of  Wonder Site. En realidad sois auténticas actrices. ¿Qué tal lleváis esa parte de realización y de aparecer también en pantalla?

Nuestra presencia en los trabajos es circunstancial y depende del proyecto. A veces es una cuestión de inmediatez o de presupuesto, pero esta presencia sí que contiene la idea de la identidad del artista.

Nuestros proyectos combinan la ficción con la realidad y nuestra presencia siempre ayuda a generar ese punto de inflexión en la pieza. Nosotras representamos lo que somos, cada personaje que encarnamos retrata un aspecto de nosotras como individuas representantes de una generación y un contexto concreto, y lo que implica ser mujer occidental europea con la educación que hemos recibido.

En Mohai, aparte de que no teníamos presupuesto alguno, de algún modo esos dos personajes marginales eramos nosotras recién mudadas a Holanda. En Tales of Wonder Site, que habla de dos escritoras en sus 50, proyectábamos nuestro futuro como artistas. En Pensadores recreamos los alteregos de dos personajes masculinos creando un mundo uncanny con forma de mujer. En ¿Quién encerró a Epi y Blas? somos esos personajes raros e inadaptados atrapados en una sitcom circular, que describe el mundo del arte y del artista…

En cuanto al video y pese a la precariedad del sector, vosotras habéis ganado varias becas y concursos a lo largo de los años. Recientemente obtuvisteis la Beca Multiverso del BBVA, que es algo así como la reina en esto de las becas, con el proyecto Global Windshield, The musical. Leyendo parte de la sinopsis pone que se trata de una “abstracción digital que combina música y poesía” con un mix de imágenes, videos y animación 3D, más una banda sonora potente. ¿En qué punto está? y ¿cuándo podremos verla?

Nos gusta mucho experimentar con los formatos. En nuestro trabajo videográfico hemos producido videoclips, comerciales, documentales, ciencia ficcion, capitulos de barrio sesamo,… Nos apetecía mucho probar con el género musical. En noviembre se presentan los premios.

En vuestro año de las Multiverso fueron premiadas también Rosana Antolí, María Ruido y Lúa Coderch. ¿Conocéis sus trayectorias?

Si, incluso María Ruido fue profesora nuestra.

¿Qué será lo próximo?

Un viaje.

Muchas gracias chicas, un placer y buen viaje.

 

 

Imagen de portada: Retrato de Lucía Moreno y Eva Noguera


Publicado por Natalia Piñuel [Productora cultural desde Playtime Audiovisuales y coordinadora de la plataforma She makes Noise]

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