PANTALLA SÓNICA #44 | Maite Cajaraville

Maite Cajaraville retrato

Conocía a Maite Cajaraville de los circuitos del arte sonoro y por su festival Piksel más que como artista. Estos meses junto a ella preparando VEXTRE me han redescubierto a la Cajaraville artista, extremeña y honesta en todo su trabajo. Aquí os comparto una entrevista realizada poco antes de la presentación de la exposición “Vextre. Extremadura en sitios” que desde el 30 de abril podrá visitarse en el MEIAC de Badajoz y, desde ya, podéis interactuar con la pieza digital a través de esta cuenta de Instagram.

 

Hola Maite, un placer tenerte en Inquire Magazine.

Hola Natalia, un placer para mí también. Conozco la revista desde casi sus inicios y siempre he querido colaborar con Eva, hablar contigo en este contexto me parece genial.

¡Genial! es bonito juntarnos también por aquí.

Mientras conversamos, preparas la que será tu nueva exposición individual para el MEIAC- Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo de Badajoz-. Me gustaría compartir que para mi ha sido un placer formar parte también del proyecto, pero cuéntanos tú, ¿qué es VEXTRE? ¿cómo está concebida la propuesta para el MEIAC? ¿Qué vamos a encontrarnos allí?

VEXTRE es una escultura tridimensional que toma el mapa de Extremadura como base y aplica datos socio-económicos por municipio. Es una visualización de datos y al mismo tiempo es un generador de nuevas narrativas. Es un relato racional sobre Extremadura que pretende despertar preguntas emocionales en el espectador.

La pieza surge inicialmente tras un proceso de transformación de “productos alimentarios” en energía. Esta energía se utiliza para crear un objeto tridimensional que refleja los datos procesados de Extremadura en torno a distintos parámetros tales como el PIB, cifras de paro o movilidad de la población.

VEXTRE construye unas narrativas presentando los datos tal y como son, sin emitir juicios de valor. El objetivo es confrontar a los visitantes con sus propios relatos sobre Extremadura, repensar los discursos actuales sobre la ruralidad como auténtica, utópica, anacrónica, provincial, tradicional y estable, y cuestionar los discursos binarios sobre lo rural-urbano que los sustentan: “pertenencia vs. alienación, atraso vs. desarrollo”. Sacado del Manifesto of Rural Futurism, Beatrice Ferrara and Leandro Pisano, 2019.

En MEIAC presento la pieza tridimensional en todas sus versiones, física y virtual. En el interior del museo, se expone la Vextre más matérica, una escultura cerámica realizada con técnicas de impresión 3D. En los jardines del museo los visitantes accionan la escultura virtual en realidad aumentada a través de sus dispositivos móviles para facilitar la interacción.

Para aquellos que no puedan viajar a Extremadura, inauguramos también VEXTRE como realidad aumentada accesible desde la página web vextre.org y el filtro en la cuenta @vextre_extremadura en Instagram. Para conocer cómo los datos han sido mapeados en la escultura recomiendo visitar el apartado “cómo interpretar los datos” de la web.

 

 

Tú eres extremeña, de la comarca de la Llerena en Badajoz, pero vives fuera, perteneces a toda esa clase creativa de la denominada “diáspora extremeña” a la que ahora se parece reclamar que vuelva o al menos que repiense la situación del territorio. Vextre está en esa línea de actuación pero, ¿qué cambio crees que debería darse por parte de la Administración y las Instituciones para que hubiera una vuelta real o al menos sí que una mayor implicación de las artistas y agentes locales? ¿os habéis sentido abandonadas desde la cultura?

Yo creo que hay que apostar por colectivos y por iniciativas que impliquen también a la sociedad. Pensando en Extremadura, y desde mi posición de artista-curadora, más apegada a la propia pŕactica artística, pienso en la necesidad de plantear la sostenibilidad de los artistas extremeños, integrar la tecnología y otras ciencias en sus desarrollos y al mismo tiempo actualizar los procesos y las temáticas conceptuales sobre las que están trabajando, con un ojo puesto en las escenas artísticas internacionales.

Considero que hay que despertar la curiosidad por la experimentación tecnológica en la sociedad extremeña, y en los artistas, facilitando una transferencia tecnológica, científica y creativa a la sociedad en su conjunto, fomentar un cambio de mentalidad que motive el pensamiento crítico sobre lo rural y que haga despertar las posibilidades de supervivencia y de orgullo de pertenencia.

En el primer punto, veo fundamental llevar a cabo encuentros entre artistas locales e internacionales que compartan experiencias y que trabajen sobre el terreno, y cuando hablo del terreno me refiero a trabajar sobre la idea de “lo rural”. El ultimo festival Piksel nos hemos inspirado en la palabra GLOCAL, y en la idea de “futurismo rural” en el que se plantea la necesidad de que los habitantes de lo rural cuestionen las múltiples etiquetas que históricamente nos han sido dadas, entre la apatía, lo majestuoso del paisaje y la tranquilidad, quizá estos sean conceptos que ya no nos interesan. Quizá hay que repensar que “lo rural” es otra cosa, implica disponer de espacios grandes, facilidad de encuentro, concentración y experimentación e innovación.

Estos encuentros entre artistas tecnológicos sin duda serían un acicate para los artistas locales, para trabajar sobre otros temas: la agricultura digital, las redes, las tecnologías aplicadas, cuestionar las políticas y las formas de relación a nivel local. A su vez facilitarían redes internacionales. El arte desarrollado con tecnologías libres es un nicho artístico distribuido por todo el mundo, una vez que empiezas a conocer los distintos nodos, se pueden hallar analogías, temas de interés común, filosofías que compartir e investigar, comunidades hermanas. Internacionalmente estos nodos se ayudan y apoyan en distintos niveles.

Además de los encuentros, es fundamental hacer residencias de artistas internacionales en la región y mucha movilidad. Los artistas extremeños necesitan conocer lo que hay fuera para poder ampliar sus propios horizontes de desarrollo de temáticas y de herramientas.

Por otra parte, hay que potenciar la capacidad de gestión de los artistas. Hay muchas ayudas, proyectos europeos y otros tipos de recursos a la movilidad que los artistas deberían conocer. Para ello hace falta inglés, mucho inglés, sin esta capacidad los artistas del siglo XXI están perdidos, no hay opciones. Y hace falta conocer los recursos. Una buena gestión de recursos hace que los artistas puedan viajar, conocer otros artistas, comunidades y generar redes.

Además del MEIAC, la coleccionista privada Helga Alvear ha apostado por Cáceres para establecer allí su Fundación y abrir un impresionante Museo en el centro de la ciudad. Sin duda esto va aportar al arte contemporáneo y será muy visible fuera, de cara al turismo, pero ¿qué artistas, espacios, centros, hay en Extremadura? ¿a quiénes destacarías?.  El nuevo Museo de Helga de Alvear, ¿tenderá puentes con el tejido local? ¿Cuál es tu percepción?

Tener un espacio como el de Helga de Alvear en Cáceres va en línea con esa idea de turistificación del territorio. Como artista y ciudadana extremeña me gusta que el “gran” arte pueda ser visto en Extremadura, pero por otro lado la apuesta gubernamental de la Junta ha dejado las arcas vacías para el trabajo de base. Durante años, las ayudas a la creación y el apoyo a los museos locales (MEIAC, Vostell,…) quedaron suspendidos para poder añadir esos presupuestos a la implantación de Helga en Cáceres. Mi impresión es que los artistas locales no se están beneficiando de esta nueva Fundación, sino que están sobreviviendo a pesar de.

 

La falta de una narrativa profesional lleva también a las personas a una falta de narrativa vital, como dice Richard Sennet. A pesar de coincidir en que la tecnología no nos hará libres, si considero que puede brindar oportunidades.

 

Volviendo a VEXTRE, a sus raíces, el proyecto digital que se inaugura esta primavera parte de una escultura física y un proyecto anterior que es La Virgen de Guadalupe no viene a verme ¿Cuando, cómo y por qué se te ocurre llevar a cabo esta propuesta?

En 2017 me proponen hacer una pieza para Cáceres Abierto, yo estaba en Llerena y pensé que debía hacer una pieza sobre Extremadura, nunca había trabajado sobre mi propia tierra. Estaba hablando con unas amigas que están altamente cualificadas y que al mismo tiempo tenían una desolación total sobre su futuro profesional. La falta de una narrativa profesional lleva también a las personas a una falta de narrativa vital, como dice Richard Sennet. A pesar de coincidir en que la tecnología no nos hará libres, si considero que puede brindar oportunidades. Extremadura es una territorio muy extenso con poca población, por lo que las profesiones habituales (comercial, servicios,…) implican mucho esfuerzo y poca recompensa. Las profesiones extractivas (agricultura, ganadería,…) están cada vez más automatizadas y, debido a que no hay transformación de las materias, se pagan mal. Es decir, que habiendo mucha riqueza el extremeño no capitaliza los recursos. Es lo que se ha dado en llamar un colonialismo interno, extractivismo, clientelismo y proletarización de los habitantes, desposesión de los circuitos de distribución, falta de transformación de las mercancías y, por lo tanto, poco valor añadido. En esto si que considero que internet y las nuevas tecnologías pueden ayudar a cambiar esa situación, pero quizá lo primero debiera ser cambiar tanto dentro como fuera esa percepción de Extremadura y de desposesión de los extremeños con respecto a su futuro. La primera idea fue hacer un “jamón con wifi”, siguiendo quizá al Dalí surrealista, con su langosta con teléfono. A partir de ahí surgió el proyecto “La Virgen de Guadalupe no viene a verme”, de la energía que generan los apreciados productos alimenticios de Extremadura se “crea” una escultura de Extremadura impresa en cerámica con una impresora 3D que usa tecnologías de última generación para “transformar” metafóricamente el consciente colectivo. “La Virgen de Guadalupe no viene a verme” es un llamada a la acción.

 

 

Para este tipo de proyectos, ¿cuentas con un equipo de colaboradores o también sueles desarrollar tú toda la parte técnica?

Mis proyectos son en general complejos, necesitan siempre de un equipo de desarrollo, con distintos perfiles, depende de las necesitadades del proyecto. En general, mi forma de trabajo es ver las necesidades primero y entender cómo funciona la técnica, procuro hacerlo sola para saber con qué retos técnicos me voy a enfrentar. Una vez analizado busco el equipo. Trabajamos codo con codo para sacar el proyecto adelante. En este caso he trabajado con Javier P. Contonente, con quien tengo una relación de amistad de muchos años, y Alejandro Sáenz De Miera de Cio Studio, con Randall Sáez, que estuvo en el último festival de Piksel y con quien comparto ideas sobre la necesidad de priorizar el uso de software libre y herramientas abiertas.

A partir de septiembre, VEXTRE tendrá una itinerancia y se verá también en la Fundação Eugénio de Almeida de la ciudad de Évora. ¿Cuál será el aporte portugués al proyecto?

Este proyecto, producido por el MEIAC, se incluye en el Acuerdo suscrito en 2019 entre la Junta de Extremadura y la Fundação Eugénio de Almeida (Évora), por el que se establece un programa de intercambio de exposiciones de artistas extremeños y alentejanos durante tres años entre el museo pacense y el Centro de Arte e Cultura de la Fundación portuguesa. Mediante este Acuerdo de colaboración transfronteriza se establece entre ambas instituciones una asociación estratégica con la que dar visibilidad a artistas originarios y/o residentes de las dos regiones rayanas. Tras su presentación en el MEIAC de Badajoz a finales de abril de 2021, VEXTRE cobrará nuevamente vida en la Fundação Eugénio de Almeida de la ciudad de Évora, provocando un nuevo diálogo y acercamiento con los visitantes de dicha ciudad.

Más allá de la cercanía física, ¿se han establecido lazos reales entre los territorios fronterizos de España y Portugal o es ahora, a través de proyectos culturales, que se están reforzando esos vínculos? ¿Será la primera vez que te presentes en Portugal?

Antonio Franco, exdirector del MEIAC fallecido el año pasado, siempre estuvo convencido de la interrelación del Alentejo y Extremadura, así que desde su perspectiva siempre vi muy claro que las similitudes culturales entre ambos territorios eran una conexión “natural”. Yo he trabajado con curadores portugueses como Antonio Cerveira Pinto, con la galería Ze dos Bois, y he colaborado con el Festival Atlántico, como artista y dando asistencia técnica a Stelarc para el festival. Hay también correspondencias históricas con la región Alentejo. El documental Los Refugiados de Barrancos de Producciones Morrimer, cuenta cómo la ayuda humanitaria de Barrancos a la población que huía de la guerra civil salvó a cientos de extremeños de una muerte segura. En Évora y la Fundación Eugenio Almeida no he estado nunca, aunque si conozco los proyectos que ahí se presentan y considero que tiene contenidos de gran calidad. Siento gran afinidad y hermanamiento con nuestros colegas portugueses, creo que es un sentimiento generalizado a todos los que compartimos frontera con el país vecino Portugal.

Llevas muchos muchos años de trayectoria, cuando al media-art y el net.art no los conocía nadie en España, tú ya estabas estudiando y trabajando en esta línea. ¿Qué te animó a decidirte por esta disciplina para canalizar tu práctica artística?

De carrera yo soy analista de sistemas informáticos, en mi último año de estudios ya me decanté por la infografía, todavía incipiente en España, hice mi primer corto de animación 3D en 1993 con Josune Torre. En 1993 fui seleccionada para una de las dos becas europeas de Media Art, Beca Pepinniere en la Städelschule für Bildende Künste en Frankfurt am Main y su laboratorio de media art asociado: Institut fuer Neue Mediem. Yo entendía la parte artística como el proceso, la participación, el interaccionar, y también el descubrir las tecnologías en sí mismas te dan a veces nuevas ideas. La exploración, el “otro”, es también una parte importante en mi trabajo, la recepción de la pieza. Me gusta plantear sistemas que otros interaccionan para plantear preguntas.

¿Qué referentes y, sobre todo, qué referentes mujeres encontraste como inspiración? ¿qué artistas emergentes has conocido después, que sigas y te interesen sus trabajos?

Artistas de live coding, Jelly Pin y Mary Magic por sus trabajos de biología DIY que empoderan a los ciudadanos y a las mujeres a través de las tecnologías “háztelo tú mismo”. En arquitectura Zaha Hadid. Artistas como Barbara Kruger y Cindy Shermann. Shu Lea Cheang por su forma de trabajar en continuo proceso. Sasha Herwitt por el control de la electrónica. Joana Moll y Critical Engineers, por su exposición de las trampas en la privacidad y la seguridad que las compañías y las tecnologías nos imponen en los dispositivos. Dan Graham por la relación con el tiempo y lo secuencial. Gordon Matta-Clarck, también por su trabajo procesual. Richard Sennet como sociólogo y Foucault por su concepto del poder.

Además de como artista, trabajas desde el lado de la gestión cultural y la programación, ¿se retroalimentan ambas partes? ¿cuáles son las mayores dificultades que ves desde la gestión?

Tengo la suerte de conocer el trabajo de muchos artistas procedentes de todo el mundo, con especial foco en arte y tecnologías libres. Trabajar en Piksel desde hace 8 años ha ampliado ese conocimiento, el arte que hacen los artistas en este campo es sin duda el arte más puntero, más arriesgado y crítico que lucha por una estética fuera de los mercados y del pensamiento único. Para mis proyectos prefiero trabajar con lo que llamamos “la cantera Piksel”. Por ejemplo, Randall ha colaborado conmigo en este proyecto y viene de ahí, es decir, que sí se retroalimentan, tecnológicamente y conceptualmente también.

Yo he gestionado proyectos desde que soy artista, está en mi ADN, pero también debido a la dificultad de encontrar comisarios y críticos de arte aquí en España que entendieran lo que hacemos los artistas que trabajamos con nuevas tecnologías. En España, la gestión cultural está reconocida pero no está recompensada. Como gestor cultural independiente se necesita trabajar en paralelo en muchos proyectos para poder vivir de ello. Es un trabajo agridulce porque aún está asociado a la precariedad y no debería ser así.

¿Qué planes y proyectos nos puedes adelantar para esta segunda parte del 2021? ¿qué se viene después de VEXTRE?

VEXTRE tiene un recorrido muy largo, la web estará activa y pretendo que sea un proyecto infinito que vaya formando parte del ADN del pueblo extremeño y quizá sea motor de algún tipo de regeneración de nuestra identidad colectiva, así que espero que haya VEXTRE para rato.

En mayo y junio estaremos desde Piksel con el programa Piksel Fest Spill. Inauguramos un programa de 3 años de trabajo continuado con Critical Engineers Working Group que resultará en varias exposiciones, talleres y presentaciones. Piksel Fest Spill coincide en el tiempo con el FIB, el Festival Internacional de danza y teatro de Bergen, al que nosotros aportamos la parte de arte y tecnologías libres.

En septiembre, VEXTRE se expone en la Fundación Eugenio Almeida. En agosto, estaré en Marca Blanca, con Blanca Soto. En noviembre celebramos Piksel Festival en Bergen y, de momento, con eso ya está el año prácticamente cerrado.

Muchas gracias por el conversatorio, Maite. Cuídate y hasta muy pronto.

Muchas gracias por esta entrevista, Natalia. También para mí ha sido un placer trabajar contigo y sentirme tan acompañada, eres una comisaría formidable. Cuídate tú también y hasta la próxima.

 

Imagen de portada: Retrato de Maite Cajaraville


Publicado por Natalia Piñuel [Productora cultural desde Playtime Audiovisuales y coordinadora de la plataforma she makes noise]

 

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